DePRiMeNCia
Blog Personal de ReKy
Serial Experiments, Fase 03: Cambios
"No soy más que lo que en su día viste, mi sonrisa grís, mis ojitos tristes, intentando despegar del suelo, tol día dale que te pego..."
(V.2.5.8b)

Sábado 4 de Septiembre del 2010, Same Shit, Everydays!

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2004

Diciembre del 2004

Viernes 31 de Diciembre del 2004

262 lecturas
1746 palabras

Cuando el agua alcanza los cien grados centígrados se evapora. Vemos como se desvanece y desaparece. Pero no del todo. Notamos que está ahí, queda la estela de vapor. En realidad sigue estando, pero es un fantasma. Eso pasa también con el tiempo, con los años. El año ahora acaba, pero aún lo notaremos, será como el agua al evaporarse, creeremos que se ha ido, sin embargo nos acechará como un espectro. Al menos durante un tiempo, el suficiente para darnos cuenta que hemos echado a andar por el año dos mil cinco, y que han quedado atrás muchas cosas, algunas imposibles de recuperar.

Cada vez que se cierra una etapa es momento de mirar atrás, de intentar adivinar si esa etapa ha dejado tras de sí un cielo despejado o, si por el contrario, la borrasca no ha pasado todavía. Seguramente mañana , al otro, al otro y al otro, seguirá siendo todo igual que ahora. No habrá ningún cambio radical (excepto tal vez si el día de Reyes nos toque la lotería, pero eso es algo altamente improbable), no obstante cuando el año llega a su fin muchos paramos el tren de nuestra vida y por un momento nos bajamos. Miramos hacía atrás, hacía el camino recorrido ya, vemos las nubes que trajeron la tormenta en nuestras vidas o en nuestros corazones. Luego miramos hacía delante y esperamos ver el cielo azul como el mar en calma. Y en ese preciso momento, en ese punto muerto donde vemos lo que ha pasado y lo que está (o puede estar) por pasar es cuando hacemos Balance.

No sé si lo habré comentado alguna vez, pero tengo una memoria un tanto rara. Puedo acodarme a con todo detalle de un día de abril de hace cuatro años, pero soy incapaz de acordarme de las cosas que han pasado en éste año. No es que no sean importantes, simplemente que el archivador de mi mente no funciona como a mi me gustaría, el encargado de traer los recuerdos desde al almacén de mi cabeza hasta la parte activa del cerebro no hace bien su trabajo. Me he acostumbrado a ir apuntando las cosas que tengo por hacer, o cualquier cosa que se me pase por la mente. He ideado mi peculiar modelo de agenda, que consiste en notas en un pequeño cuaderno (tengo uno en el trabajo y otro en casa, evidentemente junto al ordenador en ambos casos), también en archivos de texto en los ordenadores, es como un complicado puzzle donde si juntamos todas las piezas podemos llegar a sacar algo en claro, algo con sentido.

Pero me estoy desviando, luego ya hablaré del trabajo, o de mis notas, mis borradores (esos que tan celosamente guardo y que no dejo ver a nadie) pero ahora estaba hablando del balance del año que termina.

Como decía, mi memoria no es una maravilla precisamente, necesitaría tiempo, concentración y un lapiz junto con un papel para llegar a acordarme de, al menos, una parte de las cosas importantes de éste año. Sin embargo sí puedo ver el año en su conjunto, globalmente.

Dentro de unas pocas horas (menos de cuatro) estaremos en un nuevo año. Mi vida habrá dado un giro de casi ciento ochenta grados con respecto al mismo día del año anterior. Y habrá sido para mejor.

Hay dos cosas que tengo que reprochar al año que ya está preparado para huir. Para huir pero quedarse agazapado en algún rincón mirándonos con la sonrisa torcida. Dos cosas. El tiempo y yo. No me refiero al clima, no eso no, no tiene sentido quejarse del clima que haya. Lo que me fastidia es que los meses han pasado como un suspiro, y sólo han dejado un pequeño eco de lo que han sido, como la reverberación de una nota suave pero intensa salida de una guitarra. ¿Dónde está ese tiempo puesto a doble velocidad en todos aquellos momentos de dolor en los que sientes que si no pasa todo ya vas a reventar? Por supuesto en estas situaciones el tiempo echa el freno de mano, "Pueden desabrocharse los cinturones y disfrutar del paisaje".

Durante gran parte de éste año he tenido la sensación de que las semanas se agolpaban unas con otras, parecía que tenían prisa por pasar, como si estuviesen en medio de una carrera de relevos.

Pero esto es algo inevitable, o si se puede evitar no conozco la formula. La segunda cosa que no me ha gustado del dos mil cuatro ha (o he) sido yo.

No me considero una mala persona. Tampoco soy un santo, eso es un hecho claro e innegable. Pero no soy malo. Aún así creo que hay más rasgos de mi personalidad que me disgustan que aquellos que me agradan. Sé que hay gente que no opina así, pero pienso que mi balance es negativo.

Y lo peor de todo es mi escasa, o nula, fuerza de voluntad. Eso es lo que más odio de mi. Tengo la cabeza (y el ordenador) llena de ideas, proyectos, pero soy incapaz de avanzar hacía ellos y cuando lo hago sólo consigo dar un par de pasos para volver a estancarme. Quizás la palabra que más me digo a mi mismo, y que se está convirtiendo en mi perdición, es "Mañana". ¿Cuando me pondré con las cosas pendientes? Mañana ¿Cuando voy a mandar éste mail que tengo por responder? Mañana ¿Cuando voy a plasmar en el procesador de textos estas ideas que tengo aquí anotadas? Mañana. Mañana. Mañana, o tal vez nunca....

Hablabamos del balance del año. Y mi año ha dejado más cosas positivas que negativas, eso no lo niego, pero ha distado bastante de como me hubiese gustado. Mucho tengo que cambiar, y cada día que pasa ese cambio se hace más difícil, y los propositos, los sueños que antes rozaba con la mano, ahora veo como se alejan, como en un barco que zarpa del puerto en medio de una densa niebla, los sigo viendo, pero poco a poco se van alejando y envolviéndose en la niebla. Siento que si no hago pronto algo desaparecerán sin remedio y nunca más podré alcanzarlos.

Ahora tengo claros cuales son mis propositos para el nuevo año, se podría resumir en cinco palabras, una sencilla frase: "No perder más el tiempo". Y bajo estas palabras se desglosarían todas las cosas que me gustaría hacer y que mi falta de fuerza de voluntad me impide. Y creo que no es por falta de capacidad de organización, es más, en el trabajo creo que me desenvuelvo bastante bien, aunque necesite anotar todo en mi cuaderno o en hojas sueltas o en post-its que voy pegando por los monitores o en comentarios en los correos electrónicos. Con todo esto estoy satisfecho de como me organizo y ésta semana he sentido lo que es un principio de estrés laboral (aunque no ha sido mucho), no parar en todo el día, tener un montón de cosas en la cabeza y tenerlas que hacer casi al mismo tiempo, planificaciones, reportes... Creo que no lo hecho mal del todo.

Propositos. No perder el tiempo. Planificar mi vida. Priorizar. Aprender. Vivir.

Vaya, creo que debería vestirme ya. Es tarde. Me gusta escribir, si estoy inspirado o tengo algo que decir puedo pasarme horas y horas escribiendo. De pequeño (unos doce o trece años) empecé una historia. Normalmente la escribía por las noches, sólo en la habitación, con música puesta. Podía estar horas seguidas escribiendo sin apenas inmutarme y me metía de lleno en la historia. Claro que eran otros tiempos, seguramente escribiría peor que ahora (aunque supongo que no mucho, ahora no es que mi calidad literaria sea más elevada que la de cualquier persona que sepa leer), pero escribía más, puede que tuviese más imaginación y más ilusión. Bueno, más ilusión no, pero empezaba a escribir, joder, me sentaba delante del ordenador sin otro propsito que el de escribir. Ni Internet, ni correo, ni películas que me distraigan, sólo el procesador de textos y yo. Y la música, que era mi musa particular.

Me vuelvo a desviar. Esto venía a que hay veces que pierdo la noción del tiempo cuando estoy escribiendo (al igual que me pasa, y en mayor medida, cuando estoy leyendo). Y ya es tarde. Según estaba escribiendo me venían a la mente cientos de cosas por decir (y muchas se me olvidan, ejemplo perfecto de lo imperfecta que es mi memoria, necesito ir anotando lo que me viene a la mente, sino en el momento en el que pretenda utilizarlo ya se me habrá olvidado), ahora me doy cuenta que muchas de esas cosas las deberé dejar en el tintero, para otra ocasión. Tal vez Mañana (¡ja!).

Podría haber hablado de Nochebuena y Navidad, de los regalos (levantarme a las ocho de la mañana para envolverlos e ir intentando no hacer ruido a dejarlos al sofá del salón junto al resto), o de algo que me han regalado bastante intimo, pero que merece la pena ver, si puedo pondré una foto por aquí (foto, nota mental: Cámara de fotos. Tengo que ver si está la batería cargada y si hay sitio en la tarjeta de memoria para llevarla esta noche). También podría haber hablado de la tragedia de Asia, aunque en éste tema seguramente me faltaría mucho espacio (y quizás ganas de hablar de una desgracia así) además de la inevitable ausencia de tiempo.

Es hora de ir a cenar. Éste ha sido mi balance y mis nuevos propositos (como siempre, dando rodeos y sin ser directo ni claro, pero en algunos temas soy reservado, algunos ya lo sabeís).

¿vosotros teneís claro como ha sido éste año? ¿y sabeís qué hacer para mejorar en el siguiente? Espero que sí, y que os vaya mejor que a mi. Yo espero no olvidar lo importante: Ser Feliz. Aunque para ello tenga que despertar, y hacerlo ya. No voy a permitir que el barco zarpe sin mi y, ¡qué coño!, no quiero dejar que todo lo que quiero hacer, todo lo que que puedo ofrecer quede estancado en arenas movedizas y se hunda mientras me limito a contemplarlo, si me tengo que revolcar en el barro para aferrarme a mi sueños lo haré.

Y esto es todo hasta el año que viene.


"Ahora que el año se acaba
y otro poco de nosotros se nos escapa
es momento de renovar
las promesas no cumplidas
"

Lunes 20 de Diciembre del 2004

113 lecturas
1300 palabras

Como decía el acelerado conejo de Alicia en el país de las maravillas: "¡Ya se me hizo tarde! Me voy, me voy, me voy"

Siempre con la sensación de que se hace tarde, el tiempo arrasa imparable con todo lo que se encuentra a su paso. Estar aquí teniendo que estar en otro sitio. Hacer esto debiendo hacer otra cosa. Intentar convencerse uno mismo de que no está perdiendo el tiempo, mientras con una mano mental barre todo aquello que tendría que hacer, aquello que de verdad es importante (o lo fue una vez). Todo se reduce al tiempo. No hay suficiente. El día es inevitablemente corto. Levantate con las primeras luces de la mañana, preparate y sal a la calle, fría y solitaria en esta época del año. Diez horas después (cuanto menos) sales del trabajo. Luego, quizás, puedes dar una vuelta. Y de regreso a casa donde esperan impasibles cien cosas por hacer.

Y he vuelto a sumergirme en la lectura. De un tiempo a esta parte apenas leía, algún libro de vez en cuando, pero poca cosa. La mayoría de mi lectura eran manuales, libros técnicos (muchos en inglés), revistas de informática o cine, el periódico y poca cosa más. Siempre me ha encantado leer, desde bastante pequeño (iba a decir joven, pero sigo siendo joven), antaño leía sin parar, no había acabado de leer la palabra "Fin" de un libro cuando ya estaba cogiendo el siguiente. Primero fueron tebeos, la mayoría de Mortadelo y Filemón, luego colecciones de "Barco de Vapor" (de esas que estaban catalogadas por colores según la edad), después mi madre me compraba mini-colecciones de algún personaje en particular (ahora recuerdo a un tal Paul Pepper), alguna novela de un tal "Edgar Alan Poe" (no tenía ni idea de quien era ese tipo por aquel entonces), y cosas por el estilo. Recuerdo un libro que me atrapó de una manera especial hace ya muchos interminables años, se titulaba "El juego del escondite" y era realmente apasionante. No sé exactamente que edad tendría, pero sí sé que leía libros muy "adultos" para los años que llevaba sobre mi. Atrás habían quedado las aventuras del Pirata Garrapata, de Doble-P o de una niña llamada Silvia que tenía ciertos problemas con una máquina conocida como "la máquina Qué" (o algo parecido si mi memoria no me falla). El caso es que había apartado todos aquellos infantiles libros (que por otra parte me proporcionaron horas y horas de buena diversión). Mientras me iba sumergiendo poco a poco en la lectura de novelas "de mayores" descubrí en una balda de la habitación de mi hermano mayor una colección de libros de Julio Verne. Estaban todos sin desembalar, con su plastiquito puesto. En vez de preguntarle a mis padres por ésta colección cogí uno y me puse a leerlo. Y así acabé con unos cuantos (ocho o nueve tal vez). Con unos doce años leí dos libros que cambiarían mi vida como lector. Dos libros que me sobrecogieron de verdad, ya conocía la sensación de no poder despegarse de un libro, pero ahora era más intensa. Y más agobiante. Estos libros eran "Cementerio de animales" y "El Umbral de la noche". La primera una novela, la segunda una recopilación de historias cortas. Ambos libros los había escrito un señor llamado Stephen King.

Mucho ha llovido desde entonces. Durante unos cuantos años leía todo lo que podía y cuando podía. Noches enteras en vela con un libro en las manos, cambiando de postura cientos de veces. A menudo me veía como el niño de "La historia Interminable", tapado con una manta, mientras el frío y la lluvia golpeaban en la calle. Libros enteros leídos en un sólo día. Devoraba sin parar, sobre todo novelas de Stephen King (unas cuarenta llevo a mis espaldas), pero no fue el único, Michael Crichton, Isaac Asimov (genial la saga de "Fundación"), Thomas Harris, y un largo etcétera.

Sin embargo las cosas cambiaron. Empecé a no tener tiempo para leer. En realidad no tenía (tengo) tiempo para nada. Hay tantas cosas en mente, tanto por hacer, que al final se queda todo en el aire. Creo que ese es mi gran problema.

El caso es que hace aproximadamente diez días comencé una novela, "La Torre Oscura V: Los Lobos del Calla", de King. Como su nombre indica es la quinta entrega de una serie de libros (que serán siete en total). Intentar definir, aunque sólo sea un poco, el argumento de ésta saga es tarea prácticamente imposible. Es una mezcla de westen, con terror, algo de ciencia-ficción y aventuras. Bastante entretenido (aunque en éste temas no puedo ser imparcial). El libro me atrapó desde la primera página, quizás por ser del autor que más he leído, o por llevarlo esperando un par de años. He vuelto a los años en los que leía constantemente: en el tren, en la cama, un rato después de comer, a media tarde... Ayer, casi ochocientas hojas más adelante de donde lo comencé, se terminó. Y me quedé con la sensación, la necesidad, de tener más, así que cogí otro libro y me puse con él. Hoy estoy casi en la página cien de éste nuevo libro.

Pero no sólo he estado sumergido en el placer de la lectura de novelas. No. También tengo otros libros que leer. Al menos dos de ellos serán especialmente duros. Otro, si Dios quiere, no me dará demasiados problemas. Pero toca concentrarse en ellos, al menos hasta Febrero.

Además he ido avanzando con unas cosillas que tengo a medio hacer (bueno, muchas de ellas todavía no se puede decir que hayan llegado a la mitad). Y por si fuera poco, también se me ocurrió instalarme el "Half Life 2".... quizás algún día cuente mi historia con los videojuegos, cómo adoro (y sobre todo añoro) las grandes aventuras gráficas que tantas horas de diversión me dieron tiempo atrás, cómo pasé horas y horas delante del ordenador resolviendo acertijos o pasando miedo.... tal vez algún día, pero no hoy. Sólo diré que el juego antes mencionado es uno de los mejores de su estilo al que he tenido el placer de jugar (aunque supongo que eso tampoco es decir mucho, en los últimos años apenas he jugado a nada).

Esta semana me han dado la cesta de Navidad, no esta mal y pesaba como un muerto. Aunque con lo raro que soy yo para comer, la mitad de lo que hay ni lo probaré, pero bueno, ahí está para quien lo quiera comer (y alguien ya ha empezado con ello). También he comprado lotería de Navidad. Por una extraña coincidencia, todos los números que tengo empiezan por cuatro, y algunos son de Bilbao, otros de Valencia, Santander...

Las calles ya están llenas de luces Navideñas, El Corte Inglés nos dice que ya estamos en Navidad (no nos engañemos, son ellos los que marcan el comienzo de ésta época), así que para meternos de lleno en el espíritu navideño el otro día puse villancicos en el trabajo. Creo que están a punto de quitarme los altavoces, entre la música que suelo poner y esto (que por otra parte no fue idea mia), están ya un poco hartos, pero que se le va a hacer, yo siempre digo que admito peticiones, eso sí me reservo el derecho de negarme a cierto tipo de música.

En fin, pese a las fechas en las que estamos no tengo vacaciones ni días libres, tengo que esperar hasta la primera semana de febrero para que llegue mi semanita de descanso (aunque preveo que de descanso tendrá muy poco)


"Un libro abierto es un cerebro que habla;
cerrado un amigo que espera;
olvidado, un alma que perdona;
destruido un corazón que llora
"
Proverbio hindú

Noviembre del 2004

Domingo 28 de Noviembre del 2004

139 lecturas
219 palabras

Creo que tengo que dormir más. El viernes salí de casa a las ocho y media de la mañana y volví casi a las dos de la madrugada. El sábado me levanté a las ocho, salí, volví a eso de las nueve de la noche, volví a salir a las diez y media y regresé a casa a las cuatro y pico de la mañana para levantarme hoy a las nueve y media. Esto no puede ser bueno, pero como dijo William Blake "El camino del exceso conduce al Templo de la Sabiduría", o algo así.

Por lo menos la mañana ha sido algo provechosa, he ido al mar (donde hacía un viento muy frío), al monte (donde hacía bastante calor) y al hospital a visitar a un familiar al que operaron el otro día. Luego he comido y a la tarde me he quedado dormido viendo una (bastante mediocre) película.

Así se ha pasado el día, mañana Lunes que será algo duro en el trabajo, encima parece que va a llover. Y yo sigo (casi indefinidamente) ordenando todas mis cosas, aunque son demasiadas. Pero en algunas de ellas voy por buen camino, otras están más estancadas.


"Hoy el dolor, se estrella en esta habitación
Hoy corazón, estoy durmiendo junto a ti
Hoy mi dolor, canto solo para ti
"

Miércoles 24 de Noviembre del 2004

88 lecturas
1728 palabras

Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que escribí algo aquí. Será que tengo la cabeza en otros sitios. No es que haya abandonado esto (aunque no lo parezca todos los días le dedico un tiempecillo), sino que he estado más centrado en otras cosas.

Normalmente estoy en casa una media de unas cuatro horas antes de acostarme y en ese tiempo intento hacer cientos de cosas. El resultado es que todas quedan a medias. Cuando llego a casa y enciendo la pantalla del ordenador me encuentro con un navegador con más de diez páginas que consultar, foros, webs de noticias, otros blogs, manuales, etc. Cambio de escritorio y veo unos cuantos procesadores abiertos con otros tantos documentos. Y en otro escritorio editores de texto, consolas y archivos de configuración... Todo esto para mirarlo en cuatro horas (bueno, en el trabajo puedo ir mirando alguna web, pero no mucho más). Y también tenemos las películas, soy un devorador de ellas, ejemplo de ello es mi colección de más de setecientos films (y hace bastante tiempo que sólo se añaden películas de cierta calidad), así que de vez en cuando cae algún DVD para ver, lo que también me quita tiempo.

Todo esto viene a que el día es muy limitado y hay que trabajar, por escribir las tonterías que escribo no me pagan, así que hay que ganarse la vida de alguna otra forma. También hay que hacer vida social, a uno le apetece estar con otra compañía que no sean ordenadores (aunque si se les trata bien, estos son compañía más grata que muchas personas). Aún con todo esto espero no tener que renunciar nunca a lo que me gusta y si Dios quiere estaré mucho, mucho tiempo dándole al teclado, haciendo lo que me gusta, ya sea escribir algo o programar. Por supuesto hay otras muchas cosas que me gustaría hacer, todos tenemos sueños y creo que es mejor tenerlos y que no se lleguen a cumplir que no tenerlos.

Hablando de tiempo... ya ha empezado a hacer un frío bastante considerable, de momento no ha llovido mucho, excepto unos días, espero que siga siendo así, que no soy muy amigo de la lluvia. Esos días lluviosos y fríos en la calle contribuyen a que no haga nada, con lo bien que se está viendo una película, con una manta o algo por encima... Se notan las fechas en las que estamos, quien lo diría, casi en diciembre. Llevo muchos meses teniendo la sensación de que el tiempo se me escapa, nunca había sentido que pasasen tan rápidos las semanas, supongo que será porque con tanto ajetreo apenas tengo tiempo para mi.

Ya han empezado a encender las luces navideñas, calles y calles llenas de bombillas de colores y arboles adornados. Ayer estuve en El Corte Inglés, pero no me fijé si ya tenían montado todo el tinglado, a ver si lo miro mañana. Y ahora que lo pienso, debería plantearme ya las compras de Navidad. Aunque con lo malo que soy yo para comprar regalos seguro que no acierto en nada. De comida no habrá que comprar mucho, con lo de la cesta de Navidad de la empresa me conformo (y la mitad no me gusta). Y siguiendo con las compras, el otro día se inauguró un Media Markt aquí al lado. Se montó un revuelo bastante considerable y la verdad es que tienen unos precios bastante ajustados, por lo menos en informática (aunque no todo), habrá que pasarse por allí que tengo unas cuantas cosas en mente, pero tampoco quiero derrochar mucho dinero, que el sueldo de éste mes ha sido muy goloso y no quiero malgastarlo.

Una de las principales causas de que apenas haya tenido tiempo durante estos días ha sido el portátil, y no tanto por la máquina en sí, que al fin y al cabo no deja de ser un ordenador y estoy más que acostumbrado a ellos, sino por el (o mejor los) sistemas operativos. El ordenador venía con un Windows XP Home edition. Muy bonito él, bastante personalizado por la propia casa del portátil y con un paquete de software más o menos básico. Lo primero que hice fue reparticionar le disco duro y quitar todos los programas y componentes que consideraba inútiles. Luego le instalé mi propio paquete de software indispensable (Mozilla Firefox, PuTTy, Process Explorer, Bsplayer, Mozilla Thunderbird, SmartFTP, etc...) Una vez lo dejé a mi gusto cree una imagen de la partición (echando mano del utilisimo Hiren`s boot CD). A partir de ahí me olvidé casi por completo de Windows y me concentré en el sistema que va a ser usado en el 95% del tiempo que el portátil esté encendido: GNU/Linux.

No soy ningún gurú de Linux, ni siquiera soy un experto. Considero que tengo conocimientos algo avanzados, pero lejos, muy lejos de todo lo que me gustaría saber. Hace ya años que probé por primera vez éste sistema operativo, pero no fue hasta principios de año cuando me puse en serio con él. He usado casi todas las distribuciones importantes, todas tienen puntos buenos y puntos malos, y siempre hay alguna que sobresale sobre otra (pero esto es muy relativo).

A mi modo de ver Linux existen dos tipos de distribuciones: por un lado tenemos a las más amigables de cara al usuario, que sería lo más parecido a un Windows. Aquí englobaría a Mandrake (que no me gusta especialmente, aunque no he probado la versión 10), SuSE (la que más me gusta de éste estilo) y Fedora Core (la continuación de Red Hat, apenas la he tocado, aunque dicen muchas cosas buenas sobre ella).
Por otro lado tenemos a las basadas en Debian. Menos amigables, al menos en la configuración con herramientas gráficas (aunque a decir verdad hay cientos de paquetes para controlar tanto el hardware como el software de una forma muy amigable e intuitiva). Para mi son las ditribuciones más puras, por decirlo de alguna manera. Menos caprichosas que el resto. Por defecto aquí no tendrás todo controlable a golpe de ratón, pero sí a golpe de consola. Y aquí es donde reside el verdadero poder de Linux, está muy bien eso de instalarte una Mandrake o una SuSE y decir que es como Windows pero libre. Pero para tener un Linux con el aspecto de Windows y que haga exactamente lo mismo, para que dejar el sistema de Microsoft? No, hay que aprovechar todo lo que nos brinda GNU/Linux (a parte de su filosofía, que siempre será mucho mejor que la de Windows).

Bueno, no voy a ponerme a predicar las bondades de Linux, ya hay cientos de webs dedicadas a ello. Había comentado que existen dos tipos de distribuciones, esto es simplificar mucho las cosas, también tenemos Gentoo, donde te compilas todos los programas para que se adapten mejor a la configuración de hardware de tu máquina, esto es algo pesado, pero sin duda es donde más partido se saca al ordenador.

Todo esto venía a mi entrada en el mundo de Linux. Desde entonces, como he comentado antes, he probado las distribuciones más importantes y extendidas, aquí en casa tengo unas cuantas, hace ya más de seis meses que no uso Windows para NADA (todo se puede hacer en Linux, al menos todo lo que yo hago), en el trabajo me ha tocado probar muchas más, algunas por trabajo y otras un poco más por empeño personal. En el portátil quería instalar una basada en Debian. Al principio pensé en una Debian pura y dura, pero hay que instalarla, actualizar el kernel y todos los paquetes... no es que sea mucho (de hecho estaba casi decidido a instalarla), pero me topé con Ubuntu Linux 4.10 Warty Warhog , una nueva distribución basada en Debian (sí, aunque ponga "4.10" es nueva, los números corresponden al año y el mes de lanzamiento, Warty Warhog es el nombre de esta versión), lleva un Kernel 2.6 y una lista de paquetes bien actualizada. Así que me dije "¿por qué no?", y la instalé.

Creo que no voy a dar demasiados detalles para no aburrir más a la gente, quien quiera información en castellano sobre Ubuntu puede visitar esta página o pasarse por éste foro, o preguntar que un servidor estará encantado de intentar ayudar en lo que sea.

Bueno, el caso es que instalé Ubuntu. Viene con Gnome 2.8, que no está nada mal, pero a mi no me entusiasma mucho éste escritorio, así que enseguida instalé KDE. En los repositorios oficiales sólo estaba el KDE 3.2.1, así que para conseguir el 3.3.1 hay que bajárselo y compilarlo (que no es difícil pero sí un poco largo). Por lo demás los repositorios están bastante completos, instalar los principales programas que suelo usar no me supuso muchas complicaciones. El hardware lo detectó y configuró muy bien a la primera, y los drivers de la ATI no me dieron ningún problema. No trae soporte para escuchar MP3 o ver DVDs, por ejemplo, pero supongo que esto será por motivos legales. Tampoco cuesta mucho adaptar el sistema para que sea totalmente multimedia. También tuve que recompilar el Kernel para activar un módulo que se encarga de monitorizar las temperaturas y los ventiladores del portátil y activar otro que permite gestionar más de 906 megas de RAM.

En fin, de momento estoy muy contento con Ubuntu, todavía no he acabado de ponerlo a punto, pero ya casi está.

También probé a instalar en otra partición el SuSE 9.2. No he trasteado mucho con él, pero las impresiones son buenas, los puntos negativos son que no me detecta muy bien el ratón usb ni la wireless y la pantalla tuve que configurarla a mano, por lo demás es una distribución muy bien diseñada aunque algo pesada. Se la recomiendo a todo el mundo que quiera un Linux sencillo de manejar y configurar (aunque yo me sigo quedando con Ubuntu).

Ya he dado mucho el coñazo hoy, se nota que llevaba mucho tiempo si ponerme a escribir algo así. Quizás debería releerlo todo para corregir algo o añadir o quitar cosas, pero bah, qué más da, es tarde y tengo sueño, además a estas alturas espero que nadie se sorprenda de mis incoherencias.


"Duerme conmigo, si eres piedra da igual
yo seré pedregoso camino,
duerme conmigo, yo te canto, te arrullo,
te arropo, te abrigo, te mimo
"

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Martes 23 de Noviembre del 2004

216 lecturas
255 palabras

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Domingo 7 de Noviembre del 2004

135 lecturas
322 palabras

Tres días. Hacía más de dos meses que no tenía tres días seguidos libres, de hecho hacía algo más de un mes que no pasaba dos días seguidos sin ir a trabajar. El lunes pasado entré a las nueve de la mañana a trabajar y salí el martes a las once. Fue duro, pero también divertido (no, no estoy enfermo, pero no lo paso mal en el trabajo). Ahora se han tranquilizado un poco las cosas (o eso espero).

Ahora tendré más tiempo libre para mis cosas, aunque el viernes pasado me trajeron el portátil nuevo y soy como un niño con un juguete. Estuve dudando entre comprar uno pequeño y con más movilidad o un portátil más potente, al final me he decantado por uno algo grande pero bastante potente. Un Centrino 1.7 Ghz con un giga de RAM, 60 de disco duro, una gráfica ATI 9600 de 128 MB y una pantalla panorámica de 1680x1050 pixels que es una maravilla. Pesa unos tres kilos, algo excesivo, pero está francamente bien de prestaciones y tiene el respaldo de una gran marca. Eso sí, el próximo portátil que compre será uno más compacto, uno de doce pulgadas de unos dos kilos de peso, puede que un power book, que tengo ganas de probar un buen Mac.

En estas mini-vacaciones (sí, después de todo lo que he trabajado, tener tres días libres son unas vacaciones) también he ido al cine. Vi "Resident Evil: Apocalypse", como película de acción con algún toque de miedo no está mal, es del estilo de la primera. Sigue siendo más divertido (y da más miedo) jugar a los juegos de la saga (por lo menos a los que jugué yo, que hace tiempo que no pruebo ninguno nuevo), con la habitación a oscuras y el sonido bien alto.



"Siempre es igual, las cosas que vienen se van
y vivir es seguir contra viento y marea y volver a empezar...
"

Octubre del 2004

Jueves 28 de Octubre del 2004

160 lecturas
507 palabras

Estas últimas semanas están siendo muy agotadoras. En el trabajo tenemos un lio bastante grande, aunque, afortunadamente, terminará el Martes que viene. Horas y horas trabajando, cuando salgo ya es de noche y apenas quedan ganas para hacer nada, excepto, claro, intentar estar con quien quieres estar, lo que es posible muchas menos veces de las deseadas.

Y en casa también se me acumula el trabajo, mi libreta está llena de cosas que he ido dejando, fechas previstas para realizarlas tachadas y corregidas, atrasadas. Pero no hay ni tiempo ni ganas, no en estas condiciones. Voy haciendo alguna cosa poco a poco, pero me tengo que acostar antes y normalmente estoy agotado. Da igual que día sea, mis semanas no son normales, el fin de semana también se trabaja, se descansa un lunes, se vuelve a trabajar... en los últimos quince días he descansado uno, y hasta el martes que viene tendré que trabajar mañana, tarde y... noche? Pero sólo hasta el Martes. Después vuelta a la normalidad. Algunos días libres, quizás un pequeño viajecillo para desconectar... y vuelta a la rutina y (espero) a mis preciados proyectos.


Cambiando de tema, hoy he leído en el periódico que el 95% de las familias vizcaínas llega a fin de mes con nada o muy poco ahorrado y que un 20 % tiene problemas para llegar. No me extraña, viendo el panorama actual: salarios muy bajos, pisos por las nubes... Hoy en día embarcarse en la aventura de comprar un piso es más arriesgado que compartir piscina con un grupo de pirañas hambrientas asesinas. De comprar un piso una persona sola es mejor olvidarse, si lo compras con la pareja tienes que dedicar un sueldo a pagar la hipoteca y el otro a intentar vivir. Y como uno de los dos pierda el trabajo más vale hacerse a la idea de vender el piso y volver con los padres... Claro que siempre quedan los que tienen el piso asegurado por parte de sus respectivos padres, además éste tipo de gente siempre acaba juntándose, "dinero llama a dinero", pero para los pobres mortales que debemos sobrevivir con un sueldo injusto, nada en los bolsillos y poco más que el apoyo por parte de los progenitores, la cosa está muy difícil. Lo peor es que todo el mundo lo sabe ni nadie hace nada, en fin así nos va y nos irá. Pagaremos durante cuarenta años un piso a precio de oro puro, malviviremos con cuatro euros al mes, y el día de nuestra jubilación con setenta u ochenta años nos dirán que ya no queda dinero para nosotros, que hemos estado cotizando sesenta años en balde. No es por ser pesimista, pero las cosas están así y así seguirán, a no ser que cambie mucho esto, aunque dudo mucho que algo cambie en un corto periodo de tiempo.



"Se peinará un poquito y se pondrá tan guapa
y saldrá musitando sus cosas al alba
y a mi me hará falta algo más que agua del grifo pa quitarme las legañas
"

Domingo 17 de Octubre del 2004

141 lecturas
373 palabras

Vida. Una hoja en blanco que se va escribiendo por el redactor de nuestra más personal interpretación. Esa hoja siempre termina con la palabra "Fin", no hay un "continuará", cuando el último punto es marcado pesadamente, no se volverá a escribir nada más en esa hoja. Nosotros no manejamos el lápiz, sólo podemos hacer pequeñas modificaciones y correcciones, y esperar que el punto final no llegue pronto. Muchas veces ese punto se ve claramente mientras nos vamos acercando a él. Lo vemos, lo sabemos y lo aceptamos, o eso creemos, pero nunca es completamente así. Por último llega y la única opción que se puede seguir es afrontarlo. No hay recesos, no la verás con su gran capa negra ofreciéndote una partida de ajedrez para retrasar la hora en la que llegará la última palabra del papel que contiene tu vida. No. Es fugaz. En un momento estás aquí, y al siguiente te encuentras en la más absoluta de las oscuridades, en la fría nada, donde nada tienes. Muerte.

Luego viene la tristeza y la nostalgia. Todo son recuerdos que sabes que jamás volverán. Siempre ha sido así y así seguirá siendo, no nos podemos estancar, no es malo llorar, pero las lágrimas tienen que marcar el nuevo camino, con paso firme, sin olvidar pero también sin estancarse.

En teoría tengo derecho a dos días libres en el trabajo por fallecimiento de un familiar cercano, pero mañana iré a trabajar, por lo menos por la mañana y quizás parte de la tarde, hay mucho trabajo que hacer y además aquí en casa no haría nada.

Cambiando de tercio, el viernes poco después de salir de trabajar (y salí bastante tarde) vi Collateral en el cine. Es bastante entretenida, buenas actuaciones de Tom Cruise y Jamie Foxx, un guión bastante sólido y la experimentada dirección de Michael Mann. Bajo mi punto de vista quizás sobre tanto uso de vídeo digital, pero aún así es un buen film.

Bueno, no me extiendo más, que va siendo hora de ir a la cama, que he dormido bastante poco estos últimos... días? Semanas? Ya he perdido la cuenta.



"No se puede encerrar
el Sol bajo una campana,
No se puede aplazar
la hora señalada...
"

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Lunes 11 de Octubre del 2004

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215 palabras

Creo que ha pasado ya bastante tiempo desde la última vez que le hize caso a la página. Y digo creo porque hace días que he perdido la noción del tiempo. Hoy es Lunes, pero para mi es como si fuese Viernes, eso sí, esta semana ha sido MUY larga. Y no sólo porque he tenido que trabajar Sábado y Domingo, sino porque lo he hecho hasta muy tarde. Ha sido duro, pero llevadero. Al final hemos terminado éste mediodía sobre las dos y me he tomado la tarde libre (así como mañana, que es fiesta). Aunque parece que voy a tener un mese con las semanas muy largas, y las jornadas bastante dilatadas.

Y creo que estoy a punto de ponerme otra vez enfermo, lo cual me fastidia bastante, porque tenemos mucho jaleo en el trabajo y quisiera estar al cien por cien.

Mañana tocará dormir todo lo que no he dormido desde el Lunes pasado, descansar y coger fuerzas para el miércoles, que tengo unas cuantas cosas pendientes....

En fin, que sigo como siempre, no son buenas fechas para ponerse con nada y encima ando medio enfermo.



"Llovieron penas sobre el tejado roto,
tiendo mi cuerpo al calorcito de tus besos.
Dicen que el tiempo
es caricia para quien nunca lo cuenta
"

Lunes 4 de Octubre del 2004

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230 palabras

Bueno, esta vez la demora ha sido más forzosa. La semana pasada he estado enfermo. En las puertas del Infierno diría yo, hacía mucho tiempo que no deliraba de esa forma. Que yo recuerde Hace poco más de dos años que no estoy enfermo como para quedarme en la cama (y en aquella ocasión tan sólo fue un día y un paseo por el campo comparado con la semana pasada).

Después de un fin de semana tranquilito en casa ya estoy mejor, aunque esta mañana en el trabajo (que volvía después de estar una semana sin aparecer por allí) ha habido algún momento en que me invadía el malestar y me dolía la cabeza. Pero ha sido superable.

En cuanto al trabajo, se avecinan momentos duros. Voy a tener que pelear para que me dejen algo más de material que necesito.

Prometo que algún día pondré por aquí algo más interesante que las tonterias que escribo habitualmente... (pero como llevo meses diciendo estoy en una etapa bastante vaga de mi vida, que se le va a hacer).



"And I find it kind of funny, I find it kind of sad
These dreams in which i'm dying, Are the best I've ever had
I find it hard to tell you, I find it hard to take
When people run in circles its a very very
Mad World, Mad World
"

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Septiembre del 2004

Lunes 27 de Septiembre del 2004

125 lecturas
177 palabras

Ya hace una semana que no escribía nada, pero la verdad es que tampoco hay mucho interesante que contar. Entre el trabajo, salir por ahí y mis proyectos ocupo casi todo mi tiempo. Y no hay muchas novedades, sigo tomándomelo todo con demasiada calma, pero bueno...

Hoy he estado en el cine viendo Mar Adentro. La verdad es que la película está bastante bien. Muy cuidada tecnicamente (tanto en dirección, música, fotografía, puesta en escena, etc) y con unas inerpretaciones francamente impresionantes. Javier Bardem está perfectamente caracterizado, sin duda lo mejor del film. Y, en general, el resto de los actores cumple con creces su cometido. El guión es correcto, algo flojillo en determinados momentos, pero sólido en su conjunto. Personalmente éste tipo de historias no me atraen especialmente (y no por lo dramático o humano, sino por lo lineales que son), pero he de reconocer que es una película que merece la pena ver.



"Sueña que sueña con ella
y si en el infierno le espera...
Quiero fundirme en tu fuego
como si fuese de cera.
"

Lunes 20 de Septiembre del 2004

152 lecturas
145 palabras

Tengo demasiadas cosas en la cabeza. Muy poco tiempo para hacer nada. Pocas ganas en general. Y empieza etapa dura en el trabajo.

El viernes estuve en el cine viendo El Mito Bourne, es una película entretenida, al estilo de la primera (que vi en el cine hace ya mucho tiempo).

En el trabajo hay mucho ajetreo, cambios de jefes, visitas importantes, reuniones, etc. A partir de mañana creo que voy a vivir más allí que en mi casa, por lo menos durante un par de semanas (que se convertirán en cuatro... o cinco). Pero, en fin, será sólo una excusa más para prolongar un poco esta etapa de reflexiones y cambios.

Pero volveré con más fuerzas, o lo intentaré.



"Susurros de miel calmando mi sed,
tratando de ser como era ayer,
soñando soñar, queriendo querer,
seré otra vez yo si te vuelvo a ver.
"

Miércoles 15 de Septiembre del 2004

122 lecturas
210 palabras

Ya he ido a renovar el DNI. Después de algo más de un año sin tenerlo en regla ya he formalizado la tramitación del nuevo. Curiosamente la situación tiene una cierta similitud con mi vida, que también llevaba más de un año caducada.

Los funcionarios que me han atendido han resultado ser lo más simpáticos que he conocido nunca. No tengo nada enc ontra de estos trabajadores, pero muchos funcionarios parece que están asqueados con el resto de la humanidad en general y con las pobres personas que requieren de sus servicios en particular. Aunque supongo que habrá de todo, los de hoy han sido bastante agradables.

Y pese a lo que yo creía, no me han cobrado un recargo extra por llevar tanto tiempo con el carnet caducado, de hecho ni siquiera lo han comentado. Y yo que pensaba que me pondrían alguna pequeña multa...


En el trabajo las cosas siguen parecidas, hoy he tenido una nueva reunión, tengo pendiente la redacción de unos cuantos documentos, me estoy poniendo al día con otras tecnologías que voy a tener que tratar y poco más.



"Hoy te llevaré donde me pidas,
si me dejas verte amanecer
con mi cuerpo yendo a la deriva,
sobre la marea de tu piel
"

Domingo 12 de Septiembre del 2004

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936 palabras

Es curioso, cuantas más cosas se tienen por hacer, menos se hace. Supongo que en parte será por el agobio que supone el pensar que hay tantas y tantas cosas que deberías hacer, y no sabes por dónde empezar. Sé que siempre digo lo mismo, que me pondré con ello un día de estos, pero al final acabo posponiéndolo por uno u otro motivo. La verdad es que hace algo más de un mes que no me pongo en serio con muchas cosas. No es por falta de tiempo, ni de ganas, pero simplemente no me pongo a ello y día tras día me convezco a mi mismo que me pondré al día siguiente. Tampoco es que en éste tiempo no haya hecho nada, he seguido saciando mi desmesurada sed de conocimientos pero necesito poner en practica todas esas cosas nuevas y retomar viejos y nuevos projectos que, poco a poco, están quedando medio olvidados en una parte de mi cabeza.

Tal vez mañana vuelva con ellos. Tal vez.

Lo cierto es que últimamente tengo demasiadas cosas en mi cabeza. Cuestiones laborales, sentimentales, económicas, creativas... me taladran la cabeza. Tengo tantas cosas por hacer que es prácticamente planificar mi tiempo. Además, como es lógico, siempre existen preferencias y eso, algunas veces, puede dejar a ciertos elementos relegados a un segundo plano.

Pero creo que me daré a mi mismo un pequeño voto de confianza y creeré (bueno, más bien es que lo quiero creer) que podré afrontar todo, o al menos gran parte, de lo que tengo en mente. Luego veremos en qué queda todo eso, si seré capaz de hacerlo bien, de conseguir algo de lo que me propongo, pero espero (confío, deseo, ansío) que por lo menos lo intente.


Cambiando de tema mañana volvemos una vez más al ciclo de la semana laboral, que durará hasta el viernes, para descansar dos días y volver de nuevo al punto de partida, donde la rueda seguirá girando vuelta tras vuelta, semana tras semana.

El principio de semana se avecina algo duro. Para empezar, el martes tengo que presentar un informe y para ello debo terminar unas cuantas cosas que tengo pendientes, así que estos dos días deberé meterle un poco de caña. Además tengo documentación pendiente que revisar de cara a unas nuevas tareas que tengo asignadas. Esto se traduce en que me tengo que ir leyendo todos los documentos a fin de ir preparado a las reuniones.


Por otra parte, el viernes estuve en el cine. Vi "La Terminal", la última película estrenada de Steven Spielberg. Está basada en una historia real. Pero sólo basada porque el desarrollo del film tiene más diferencias que similitudes con la realidad. La historia real es la de un iraní que ha pasado los últimos 16 años en el aeropuerto Charles De Gaulle de Parías. En 1988 éste hombre quería ir a Londres, pero se lo impidieron al no tener pasaporte, pasó cuatro meses en la carcel por no tener documentación y diez años sin poder ir a ningún sitio. En 1999 fue declarado refugiado político por Bélgica, pero él nunca ha querido salir de su terminal.

En la película de Spielberg la trama se traslada al aeropuerto JFK de Nueva York y el hombre es de un país ficticio de los balcanes donde, mientras está en pleno vuelo, se desata un violento golpe de estado. Una vez en el aeropuerto y con su pasaporte revocado dada la nueva situación de su patria el protagonista se ve en la situación de no poder entrar en los Estados Unidos ni coger un avión que le saque de allí.

Partiendo de éste argumento se elabora un solido y divertido guión donde no faltan momentos graciosos ni tristes. La historia tiene altibajos en su desarrollo pero en su conjunto mantiene un buen nivel.

El papel protagonista es para un Tom Hanks tan convincente como siempre. Realiza una esplendida actuación. Quizás sea en los primeros cuarenta minutos cuando actúa mejor (en esta primera parte del film apenas sabe una palabra de inglés), pero el resto no desmerece en nada.

Sin duda ésta película es otra gran muestra de la capacidad interpretativa de éste gran actor, que ha sabido evolucionar desde su primera etapa como actor de comedias (Despedida de soltero, Esta casa es una ruina, Big) a films donde su papel es más dramático y complejo (Philadelphia, Forrest Gump, Salvar al Soldado Ryan, La milla verde, Camino a la perdición). Pero en el film de Spielberg, también sobresalen el resto del reparto, desde Stanley Tucci hasta los menos conocidos interpretes que dan vida a los empleados del aeropuerto. Quizás la que menos convence es Catherine Zeta-Jones, pero hace un papel más que correcto.

La fotografía y la música son más que buenos como no podría ser menos viniendo de la mano de Janusz Kaminski y John Williams respectivamente. Y la dirección sublime como (casi) todas las películas de Steven Spielberg. EL film dura unas dos horas que no se hacen ni pesadas ni largas. En definitiva es una notable película bastante por encima de la media a la que estamos acostumbrados últimamente.


Bueno creo que, sin darme cuenta, me he excedido mucho. A veces cuando uno se pone a escribir se pierde noción del tiempo. Y ya es tarde, toca ducharse, recoger un poco la cocina y dormir. Mañana nuevo día.



"Cuando ya no puedo más saco para respirar
un ratito el corazón, que lo tengo en carne viva;
sólo un poco de calor hace que me vuelva a la vida
y lo pongo a secar al sol escondido en un renglón.
"

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Miércoles 8 de Septiembre del 2004

70 lecturas
353 palabras

Hoy ha habido algún cambio más. La mañana a empezado con un cruce de mails con documentos, paquetes, preguntas e información. Luego, a media mañana, y bastante inesperadamente, me han traído una máquina de pruebas. Es un Dell nuevecito (PIV 2.8 Ghz, 1 Giga de Ram...) y venía con un teclado y ratón inalámbricos de Logitech (bastante chulos, por cierto, teclado negro con un montón de teclas y ruedecillas y ratón inalámbrico y optico con una base para recargar las pilas). Lo he puesto junto a la máquina personal, he tenido que recolocar todos los muñequitos que tenía esparcidos por la mesa, pero bueno, ahora casi no me tengo que mover de mi sitio. Aunque antes solía usar tres ordenadores casi exclusivamente para mi (bueno, ahora los podré manejar por control remoto).

También me han pagado las comidas de los días que me tuve que quedar por la tarde en verano, no es gran cosa, pero nunca viene mal. Además me han comunicado lo que me corresponde por las horas extras del mes pasado.

Como tenía ordenador nuevo, me he pasado la mayor parte del día configurando y creando imágenes de sistemas operativos. Quiero dejar un Windows 98, NT, Me, 2000, XP y 2003 instalados, a parte de un par de Linux. Pero quiero tener imágenes listar para restaurar de todos los sistemas (una imagen con una instalación limpia y otra con programillas instalados) y de Linux por lo menos las distribuciones más importantes (Debian, SuSE, Fedora, RedHat, Gentoo, Mandrake, etc..) sin entorno gráfico y un par de ellas o tres con las X instaladas y un KDE por ejemplo.

Todo esto llevará bastante tiempo, claro está, así que lo iré haciendo poco a poco. De momento tengo entre manos algo bastante urgente relacionado con el tema de los firewalls.

Y a parte de este pequeño revuelto en el trabajo no ha habido mucho más, o al menos no se me ocurre ahora, así que los cientos de cosas que me dejo en el tintero, allí se quedarán...



"y me contaba el Sol
que su Luna traviesa
le ha robado el corazón,
que respirar no le deja
"

Martes 7 de Septiembre del 2004

163 lecturas
189 palabras

Día muy ajetreado el de hoy, laboralmente hablando. Al parecer se va a reestructurar todo el departamento, aunque no sé exactamente como me afectará eso a mi. Lo que si sé es que a partir de ahora voy a estar muy ligado al tema de redes, sobre todo a nivel muy bajo, de Kernel. Ya he tenido la primera reunión en ese aspecto y estoy repasando la documentación existente y redactando la que voy a necesitar. Mañana va a ser un poco estresante planificando todo, pero bueno también es muy interesante. A ver que tal.

Y, cambiando de tema, ¿creeís que una freidora es un electrodoméstico indispensable en una cocina? Para mi es de lo más útil que se ha inventado, mucho más cómodo que una sartén, aunque debo reconocer que no se fríe exactamente igual ahorra tiempo, esfuerzo y disgustos. Lo comento porque hay gente que no las quiere ver ni en pintura (ejem).Quiero opiniones para que me dejen poner una en mi cocina!



"Quiero cantarte toda la vida,
quiero quedarme solo por ti,
no quiero que haya una despedida,
quiero seguir siempre aquí
"

Lunes 6 de Septiembre del 2004

106 lecturas
295 palabras

La semana no ha empezado especialmente mal. Madrugar siempre es duro, y más si se duerme poco, pero se puede aguantar (veremos dentro de un par de días, igual necesito hibernar unas cuantas horas). Lo peor es en el trabajo cuando me empiezo a quedar adormilado, y esto sucede cuando: a) estoy sólo y no puedo hablar con nadie. b) no hay mucho que hacer.

La mayor parte del día de hoy en el trabajo la he pasado sin casi nada que hacer, al final me he extendido un poco con unos informes para no aburrirme mucho. Dicen que hay un periodo de calma que precede a la tormenta, y en éste caso, la tormente llegará la semana que viene. Espero poder afrontarla lo mejor posible.

Hoy, por fin, me he sacado las fotos para el DNI. Ya lleva algo más de un año caducado, no sé si me multarán por haberlo tenido así durante tanto tiempo, pero que se le va a hacer, soy un desastre, lo reconozco. En cuanto a las fotos en sí salgo igual de mal que en todas, no soy nada fotogénico.

Esta semana me quiero poner otra vez con la web, que la tengo muy olvidada últimamente y hay unas cuantas cosas que tengo preparadas, pero lo he ido dejando un poco mientras me dedicaba a otras cosas (reconozco que el tema de Linux y todo lo que le rodea me ha atrapado mucho). A ver si saco un poco de tiempo para ponerme a ello.



"Ya, vale cualquier lugar
para dejarse llevar
sobre la nube de un viento a favor que nunca nadie paró.
Hoy ya, si alguien pregunta por mi
te espero en éste huracán
que vive dentro de nuestra ilusión y brilla en tu corazón.
"

Viernes 3 de Septiembre del 2004

313 lecturas
673 palabras

Viernes. Ya ha pasado otra semana laboral, los días desfilan lenta y pesadamente en su firme procesión hacía el mañana. El tiempo pasa y apenas soy consciente de ello. En el trabajo, a veces, horas interminables, días que se amontonan dando paso a las semanas que desembocan en los meses, uno tras otro. El tiempo se escapa.

En el trabajo hay de todo, momentos de calma seguidos de momentos llenos de cosas por hacer. Y sólo es preludio de lo que vendrá dentro de dos semanas... Esperemos que se pueda llevar más o menos decentemente.

Éste mediodía, hojeando la programación de la televisión (no, no es que la vaya a ver, es que estaba comiendo y no tenía otra cosa a mano para echarle un vistazo de mientras) he visto el "buen" criterio que tienen esa gente que se dedica a seleccionar la programación de las cadenas. No voy a comentar nada de todos esos programas que inundan las televisiones, más que nada porque ni los veo ni tengo interés en hacerlo. Básicamente me suelo fijar en las películas que dan, a ver si hay algo interesante, y echando un vistazo a la programación del fin de semana he visto dos muy interesantes. Por una parte, el sábado, tenemos Vertigo un clásico de la filmografía de Hitchcock, una obra maestra indiscutible del cine de suspense y una perfecta lección de como hacer cine, cien veces mejor que la mayor parte de lo que se hace ahora. La protagoniza un esplendido James Stewart (que ya trabajó a las ordenes del mago del suspense en La ventana indiscreta y El hombre que sabía demasiado, otros dos peliculones). Faltaría tiempo y espacio para hablar del cine de Hitchcock, quien no haya visto alguna de sus joyas no puede decir que haya visto Cine. Aunque quizás vistas hoy, después de que su estilo ha sido copiado infinidad de veces, ya no desprendan la misma magia que tuvieron. Aún así a mi me emocionan y me deleitan desde el primer minuto hasta los créditos finales.

¿Cual es el problema entonces? Debería alegrarme de que, entre tanta basura y mediocridad, de vez en cuando pongan algo bueno en la televisión, ¿no? El problema es que está programada a las cinco menos cinco de la mañana, una hora imposible para todo el mundo, menos para los que padecen de insomnio o para la programación del vídeo (y en ese caso más vale alquilarla en vídeo o DVD y disfrutarla más). El día siguiente, domingo, una y cuarto de la mañana, a la mayoría de la gente le espera un día de trabajo o estudios el lunes. Y programan una genial película de cuatro horas de duración.

La lista de Schindler, en mi opinión una de las mejores películas de los últimos años, brillante en todos sus aspectos, desde la cuidada música (no se puede esperar menos de John Williams) hasta la perfecta fotografía. Y que decir de la dirección, para mi una de las mejores películas de Steven Spielberg, sino la mejor. Me faltarían palabras para describir los sentimientos que me evoca ese film, creo que es de obligado visionado para todo el mundo, los muy sensibles quizás lo pasen algo mal, pero al fin y al cabes lo normal, aunque parezca que en estos tiempos ya estemos insensibilizados. El trio protagonista está muy a la altura de las circustancias: Liam Neeson, Ben Kingsley y Ralph Fiennes. No creo que haya mucho que decir del señor Spielberg, está claro que es uno de los grandes genios del cine, aunque alterna autenticas maravillas cinematográficas con otros films más flojos (aunque muy pocos de ellos son prescindibles).

Bueno, no voy a seguir hablando de cine, que me emociono, creo que ya se nota lo suficiente mi pasión por el séptimo arte. Otro día habrá más.



"Me repica el corazón por bulerías si me mira,
si me engrasa la garganta con saliva,
mis duquelas y mis males palmean por soleares
si me dice que me quiere to los días
"

Miércoles 1 de Septiembre del 2004

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194 palabras

Primer día trabajando mañana y tarde después de dos meses. Y se me ha hecho bastante largo. No ha habido tanto trabajo como cabía esperar en un principio, lo cual no es del todo bueno porque significa que tendremos avalancha de cosas por hacer dentro de unos días.

Y no hay mucho más que contar, todavía no me hecho a la idea de volver a estar todo el día allí metido, ni he dejado de ser un completo vago en muchos aspectos, pero poco a poco, tendré que coger ritmo, planificarme y obedecer, aunque sea mínimamente, lo que me dicte mi agenda.

Venga, como proposito personal, a partir de mañana empiezo a perder menos tiempo en estar sin hacer nada muy productivo (ojear alguna web, ver películas, quedarse mirando las musarañas...) y me dedico a ir tachando, una a una, todas las tareas de la eterna lista de proyectos por terminar (o empezar). Eso digo hoy, mañana tendré que tener fuerza para hacerme caso a mi mismo.



"Mi vida entera será tu abrigo,
Mis ojos mirarán por ti,
Mi risa loca está contigo
Cuando te acuerdes de mí
Y te volveré a besar
"

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