Sábado 4 de Septiembre del 2010, Same Shit, Everydays!
Sabes que esta noche has salpicado mis sueños,
que aceleras mi mente y que inundas mi imaginación

Después de comprar los dos monitores nuevos y lograr configurarlos en Linux para usar el escritorio extendido, lo siguiente fue mirar algún fondo chulo. A pesar de lo que se pudiera pensar no me decanté por ninguna imagen linuxera ni nada parecido (ya tengo suficientes de esas repartidas por unos cuantos ordenadores).
Tenía varias opciones:
- Usar fondos independientes para cada monitor.
- Usar el mismo fondo en los dos monitores.
- Usar un fondo extendido para los dos monitores.
La última opción era la más atractiva, pero necesitaba conseguir imágenes a una resolución de 2880x900, lo que no parecía especialmente sencillo.
Después de googlear un poco encontré algunas cosas interesantes. No es que proliferen las webs donde se puedan encontrar imágenes de éste tamaño, pero había varias desde donde podía empezar. El problema era que todas ellas estaban en idiomas muy poco entendibles (ruso o alemán en el mejor de los casos, chino tradicional en el peor), así que el navegar por éste tipo de webs se reducía a pinchar en un par de links a ver si sonaba la flauta y conseguía llegar a buen puerto.
He de reconocer que mi conocimiento sobre estos idiomas no ha mejorado nada, pero por lo menos fue moderadamente divertido.
La conclusión ha sido que buscar fondos de pantalla extendidos para dos monitores panorámicos de 19 pulgadas es una tarea un tanto complicada, no obstante me hice con un buen puñado de imágenes, algunas de ellas bastante impresionantes:

Si hay algo que los usuarios de Linux utilizan con mucha frecuencia es la consola. Por mucho escritorio que se tenga es indispensable el uso de la consola para realizar determinadas operaciones o para la consecución de otras tantas de un modo mucho más rápido (sobre todo en el tema de la configuración del sistema).
No es raro, por tanto, tener una o varias consolas abiertas mientras se trabaja normalmente con el ordenador. Incluso es normal ver el escritorio entero dividido en varias consolas.
No obstante esto puede ser incomodo en algunas ocasiones. Por ejemplo, si estamos consultando una web y queremos escribir algo en una consola tenemos que ir a la consola escribir y luego volver a la página en la que estábamos. Además muchas de las acciones que se realizan en la consola suelen ser cuestión de un par de órdenes rápidas o más duraderas, pero sin necesidad de interacción por parte del usuario, por lo que resulta inútil tener esa consola visible.
Hace un año y pico descubrí, gracias a un compañero de trabajo, una pequeña aplicación que resulta extremadamente útil para estos casos: YaKuake
El concepto es bastante sencillo, es el mismo que el de las consolas de los juegos tipo Quake (de ahí su nombre) o similares: al pulsar una tecla determinada (por defecto F12) sale una consola en primer plano y con el foco del cursor, al volver a pulsar la misma tecla (o al perder el foco si se configura así) la consola se oculta y pierde el plano.
Las características de la consola son prácticamente las mismas que las de la consola que integra KDE (Konsole), de hecho por defecto toma la configuración de la misma Konsole. Y el propio YaKuake dispone de un buen puñado de opciones propias. Lo más destacado son las posibilidades de configuración de tamaño y posición de la consola. Se puede especificar el alto y el ancho en porcentajes relativos al tamaño total del escritorio (en mi caso suelo configurarlo al 60% de ancho y 50% de alto). En cuanto a la posición se puede elegir entre derecha, izquierda y centrado. Pero las posibilidades no acaban ahí, si se dispone de un sistema con varios monitores es posible especificar la pantalla en la que va salir la consola o, como yo lo tengo, que aparezca en el monitor que tenga el foco del ratón (lo que es verdaderamente útil).
Además cuando una consola se oculta las tareas que estaba realizando siguen en ejecución. Podemos dejar bajando o compilando algo y esconder la consola hasta que termine.
Parece una utilidad algo básica, pero puedo asegurar que es algo casi indispensable. Por supuesto se pueden abrir tantas pestañas como se quieran (cada pestaña es una consola diferente) y, una vez que te aprendes los atajos del teclado, navegar por ellas es realmente fácil.
Sólo lo he probado en KDE, pero tengo entendido que en GNOME se puede utilizar algo parecido.
A mí, al menos, me parece una aplicación que no puede faltar en cualquier sistema, es una de las primeras cosas que instalo (junto con Firefox, Midnight Commander, Krusader y aMSN entre otros).
La perdí y ya no importa... hay veces que lo bordas y veces que lo tiras por la borda...
Haz click aquí para leer éste artículo.
Hace varios meses que andaba detrás de un monitor panorámico de 20 pulgadas. Los beneficios eran evidentes: mucha más superficie para trabajar, formato panorámico para distribuir mejor las ventanas o ver alguna película, 1680x1050 pixels de resolución, etc...
Después de mirar decenas de modelos, consultar foros y leer reviews en todos los idiomas posibles, llegué a la conclusión de que el monitor más equilibrado era el Viewsonic VX2025wm. Este monitor estaba entre los mejores en todos los análisis y comparativas de las webs más prestigiosas en cuanto a hardware se refiere. Además su precio es bastante ajustado, rondando los 450 euros. Busqué en todas las tiendas online donde lo vendían y le eché un ojo a un par de precios.
Estaba prácticamente convencido para comprarlo, pero no lo he hecho. En vez de eso me he decantado por las 19 pulgadas (también panorámico). Hubiese preferido el de 20, no sólo por tener el panel un poco más grande, sino por tener algo más de resolución. No obstante el factor económico ha sido decisivo.
El de 19 es un LG L194wt , en cuanto a características es normalillo (Resolución de 1440x900, tiempo de respuesta de 5ms, DVI...), pero cumple a la perfección con mis necesidades. Y de precio no andaba nada mal (200 euros). Así que pensé que podría agenciarme uno para ver que tal estaba, y si no me gusta se devuelve y ya está (bendita la ley que permite devolver los productos si no te gustan).
Después de trastear un par de días con él y descubrir sus limitaciones (algo complicado de dar con la configuración adecuada, un poco de backlight por arriba y por abajo, ángulos de visión normalitos...) decidí quedármelo. Podría haberme quedado con él y con mi anterior TFT (un BenQ de 17 pulgadas), pero opté por comprar otro LG y darle el monitor viejo a mi madre.
Ya sólo quedaba configurar el Xorg de Linux para que use la opción TwinView de los drivers de nVidia, Estuve un par de días con ello (y la verdad es que fue bastante fácil), aunque hay varias cosas que no han acabado de quedar a mi gusto. Pero eso será otra historia.
Es impresionante trabajar con los dos monitores, el escritorio es enorme y hay espacio para todo, además tengo la manía de tener siempre un montón de cosas abiertas a la vez. A la hora de programar, por ejemplo, es algo casi indispensable disponer de tanto espacio de trabajo.
Aún no he acabado de atinar con la configuración correcta de brillo, colores, contraste, etc., pero ando probando diferentes configuraciones y todo llegará.