Miércoles 8 de Septiembre del 2010, Same Shit, Everydays!
Artículos y comentarios sobre todo lo relacionado con el mundo de GNU/Linux.

Si hay algo que los usuarios de Linux utilizan con mucha frecuencia es la consola. Por mucho escritorio que se tenga es indispensable el uso de la consola para realizar determinadas operaciones o para la consecución de otras tantas de un modo mucho más rápido (sobre todo en el tema de la configuración del sistema).
No es raro, por tanto, tener una o varias consolas abiertas mientras se trabaja normalmente con el ordenador. Incluso es normal ver el escritorio entero dividido en varias consolas.
No obstante esto puede ser incomodo en algunas ocasiones. Por ejemplo, si estamos consultando una web y queremos escribir algo en una consola tenemos que ir a la consola escribir y luego volver a la página en la que estábamos. Además muchas de las acciones que se realizan en la consola suelen ser cuestión de un par de órdenes rápidas o más duraderas, pero sin necesidad de interacción por parte del usuario, por lo que resulta inútil tener esa consola visible.
Hace un año y pico descubrí, gracias a un compañero de trabajo, una pequeña aplicación que resulta extremadamente útil para estos casos: YaKuake
El concepto es bastante sencillo, es el mismo que el de las consolas de los juegos tipo Quake (de ahí su nombre) o similares: al pulsar una tecla determinada (por defecto F12) sale una consola en primer plano y con el foco del cursor, al volver a pulsar la misma tecla (o al perder el foco si se configura así) la consola se oculta y pierde el plano.
Las características de la consola son prácticamente las mismas que las de la consola que integra KDE (Konsole), de hecho por defecto toma la configuración de la misma Konsole. Y el propio YaKuake dispone de un buen puñado de opciones propias. Lo más destacado son las posibilidades de configuración de tamaño y posición de la consola. Se puede especificar el alto y el ancho en porcentajes relativos al tamaño total del escritorio (en mi caso suelo configurarlo al 60% de ancho y 50% de alto). En cuanto a la posición se puede elegir entre derecha, izquierda y centrado. Pero las posibilidades no acaban ahí, si se dispone de un sistema con varios monitores es posible especificar la pantalla en la que va salir la consola o, como yo lo tengo, que aparezca en el monitor que tenga el foco del ratón (lo que es verdaderamente útil).
Además cuando una consola se oculta las tareas que estaba realizando siguen en ejecución. Podemos dejar bajando o compilando algo y esconder la consola hasta que termine.
Parece una utilidad algo básica, pero puedo asegurar que es algo casi indispensable. Por supuesto se pueden abrir tantas pestañas como se quieran (cada pestaña es una consola diferente) y, una vez que te aprendes los atajos del teclado, navegar por ellas es realmente fácil.
Sólo lo he probado en KDE, pero tengo entendido que en GNOME se puede utilizar algo parecido.
A mí, al menos, me parece una aplicación que no puede faltar en cualquier sistema, es una de las primeras cosas que instalo (junto con Firefox, Midnight Commander, Krusader y aMSN entre otros).