Sábado 4 de Septiembre del 2010, Same Shit, Everydays!

La música es una forma de expresarse, a menudo los sentimientos más fuertes se escapan en forma de canciones. Para mi la música significa mucho. Cada canción, cada nota despierta un recuerdo, un sentimiento, es inevitable. En momentos de tristeza escuchar una canción es de las pocas cosas que me atan a la cordura. Algunas canciones me hacen reír, con otras lloro, pero siempre hay una satisfacción, un bendito alivio después de escucharlas.
A veces siento una necesidad casi imperiosa de escribir una canción. Casi siempre lo que sale son recuerdos o sentimientos tristes, que hay que exteriorizarlos de alguna manera. A veces lo hago. El resultado son estas canciones, la mayoría de ellas sólo suenan en mi cabeza, pero ahí dentro las notas fluyen y puedo escuchar y sentir a las guitarras desgarrando las notas mientras la batería marca el ritmo.
No son obras de arte, puede que ni siquiera sean buenas, pero un buen puñado de ellas significan mucho para mi, y eso me basta.

La imaginación es algo que nadie debería perder nunca, sirve para evadirse de la poco afortunada realidad, para dejarte llevar a otros lugares, otros tiempos.
Quizás imagino demasiado, quizás me dejo llevar demasiado a menudo, y son muy pocas veces las que atrapo esos viajes en palabras, y la mayoría de las veces que lo hago, no suelo terminar lo que escribo.
Otras veces sí, y aunque literariamente tenga menos valor que una legión de chimpancés escribiendo El Quijote, me suele gustar tenerlo por escrito.

El Hombre Malo es una especie de relato por partes. Quizás estoy tan convencido de que nunca llegaré a terminar nada que abarque algo más que unas pocas hojas, que esta es la mejor manera de tener una historia relativamente larga, o de mostrarla al menos.
Al empezar a escribirla ni siquiera sabia de que iba a tratar ni cuanto iba a durar, a veces es mejor dejar que las palabras fluyan sin pensar que pasará varias páginas más adelante....
En mi mente ha ido tomando forma y las raíces de lo que un día imaginé en base a tres palabras ("El Hombre Malo") se han ido extendiendo por mi cabeza, cada una hacía un lado. No sé si seré capaz de transcribirlo en capítulos, esa es la parte más difícil Imaginar las líneas generales y fantasear con miles de ideas es sencillo, pero hay que saber desarrollarlo todo. Y esa es mi asignatura pendiente.